¿Pueden los perros comer apio?

Sí

Sí. El apio es seguro, bajo en calorías y crujiente. Córtalo en trozos pequeños y quítale los hilos, porque son fibrosos y pueden atragantar.

Qué le aporta

El apio tiene alrededor de un 95 % de agua y unas 15 kcal por 100 g, con vitamina K, potasio, folatos y algo de fibra. Es un premio ligero para perros que tienen que perder peso o que necesitan algo para mordisquear.

Su único riesgo es mecánico: los tallos tienen hebras largas y duras que el perro no mastica bien. En trozos grandes pueden quedarse en la garganta y, en perros pequeños, causar atragantamientos. Cortado en trocitos o cocido, no hay problema. En cantidad, como cualquier verdura con fibra, puede ablandar las heces.

Cómo dárselo

  • Lavado, sin las pencas exteriores duras y sin hilos (pélalo con un pelador)
  • En trocitos de 1 cm o rodajas finas
  • Crudo o cocido al vapor
  • Sin sal, queso crema ni untables

¿Cuánto puede comer?

Perro pequeño (<10 kg): 2-4 trocitos (10-20 g); mediano (10-25 kg): 20-40 g; grande (>25 kg): 40-60 g.

Riesgos

  • Hilos y trozos grandes: atragantamiento
  • Exceso: heces blandas o gases
  • Apio con untables (queso crema, hummus con ajo)

Preguntas frecuentes

¿Pueden los perros comer las hojas del apio?

Sí, las hojas tiernas son seguras y tienen más nutrientes que el tallo. Pícalas finas y mézclalas con su comida en poca cantidad; las hojas exteriores más duras se pueden desechar. Lo que conviene vigilar es que estén bien lavadas, porque el apio suele tener restos de tierra entre los tallos.

¿Ayuda el apio contra el mal aliento?

Puede refrescarlo un momento, pero no lo resuelve. El mal aliento persistente en perros suele deberse al sarro y a la enfermedad periodontal, y a veces a problemas digestivos o de otro tipo. Un trozo de apio no limpia los dientes por debajo de la encía. Si su aliento huele mal de forma continua, lo que toca es una revisión de la boca en la clínica.

Información divulgativa revisada con fuentes veterinarias. Si tu perro ha comido algo que te preocupa, llama a tu veterinario o a un servicio de urgencias veterinarias 24 h sin esperar a que aparezcan síntomas.