Caldo de huesos casero para perros, sin sal ni cebolla
Caldo de huesos para perros con pollo, zanahoria y apio: sin sal ni cebolla, desgrasado y colado dos veces para que no quede ni un hueso. En cubitos.
- Tiempo
- 4 h 40 min + 8 h de reposo
- Sale
- Unos 2 litros de caldo (unos 65 cubitos de 30 ml)
- Tipo
- Complemento
- Dificultad
- Fácil
- 77 % muslo de pollo deshuesado y sin piel
- 15 % zanahoria
- 8 % apio
Cumple LA NORMA. Sus 4 ingredientes están en nuestra lista blanca: nada que pueda hacerle daño.
Este caldo de huesos para perros se hace con muslos de pollo, zanahoria, apio y agua, a fuego muy lento durante 4 horas. No lleva sal, ni cebolla, ni ajo, ni pastillas: solo lo que puede comer tu perro. Se usa como topper, un chorrito sobre su comida o su pienso, o en cubitos para los días de calor, y es muy útil para animar a comer a un perro mayor o desganado.
Los huesos se usan solo para cocinar, porque dan sabor y gelatina, y luego se cuelan y se tiran todos, sin excepción. Esta receta está pensada en torno a eso: los muslos se tiran enteros, con su carne, el caldo se cuela dos veces y todo va a la basura donde el perro no llegue. Si el caldo se queda como una gelatina al enfriarse en la nevera, te ha salido bien.
Por qué funciona
Los huesos y el cartílago de los muslos sueltan colágeno con la cocción larga, que al enfriarse se convierte en gelatina y da cuerpo al caldo; la carne pone el sabor a pollo. La zanahoria y el apio aportan aroma y algo de dulzor sin ningún riesgo, a diferencia de la cebolla o el puerro que llevan los caldos para personas. Quitar la piel antes y la grasa solidificada después deja un caldo con muy pocas calorías, apto como complemento diario.
Paso a paso
Quita la piel y la grasa
Retira la piel de los muslos y cualquier trozo de grasa visible. Cuenta los muslos y apúntalo: al final tendrás que comprobar que sacas todos los huesos. Ponlos en una olla grande con el agua fría.
Espuma
Lleva la olla a ebullición a fuego medio. Durante los primeros minutos sale una espuma gris: retírala con una espumadera hasta que el caldo quede limpio.
Cuece a fuego mínimo
Añade la zanahoria y el apio, baja el fuego al mínimo, tapa dejando una rendija y cuece 4 horas, con un burbujeo apenas visible. Si el agua baja de la mitad, añade un vaso más. En olla exprés, 1 hora y media desde que suba la válvula; con la presión los huesos quedan más blandos y se desmenuzan, así que el colado con gasa del paso 5 es imprescindible.
Saca los muslos y tíralos enteros
Saca los muslos con una espumadera y cuéntalos: tienen que estar todos los que apuntaste. Échalos enteros, con su carne, a una bolsa de basura. Después de 4 horas la carne ya ha dado su sabor al caldo y los huesos se han vuelto quebradizos: al desmenuzarla es muy fácil que se quede pegada una esquirla fina que no se ve ni se nota con los dedos. No la aproveches para tu perro.
Cuela dos veces
Cuela el caldo con un colador normal y después otra vez con un colador fino o con una gasa limpia, para que no pase ni una esquirla. Las verduras ya han dado su sabor: van a la basura con los huesos. Si en el colador aparece algún hueso o trozo suelto, va también a la bolsa.
Tira los muslos y los restos
Cierra con un nudo la bolsa con los muslos, las verduras y lo que haya quedado en el colador, y sácala de casa o tírala a un cubo con tapa que el perro no pueda abrir. Un hueso cocido en la basura de la cocina es una tentación que muchos perros no resisten.
Enfría y desgrasa
Enfría el caldo rápido: reparte en recipientes pequeños o mete la olla en un fregadero con agua fría, y en menos de 2 horas a la nevera. Déjalo toda la noche: la grasa sube y se solidifica en una capa amarilla. Retírala entera con una cuchara.
Espera: 8 h
Reparte en cubitos
Reparte el caldo desgrasado en cubiteras o moldes de silicona y congélalo. Cada cubito estándar tiene unos 30 ml, dos cucharadas.
¿Cuánto le doy?
Es un complemento, no una comida: no sustituye a su ración. La cantidad orientativa según su tamaño está en los consejos de la receta.
- Energía
- 37 kcal/100 g
- Proteína
- 65 % materia seca
- Grasa
- 14 % materia seca
Valores estimados a partir de los ingredientes (BEDCA/USDA). Un extra para su comida habitual.
Conservación
Nevera: 4 días en un tarro o táper cerrado. Congelador: hasta 3 meses en cubitos; cuando estén duros, pásalos a una bolsa. Descongela en la nevera o directamente en un cazo a fuego suave. Dáselo siempre templado o a temperatura ambiente, nunca caliente.
Si no tienes…
- Prefieres no manipular huesos
- 700 g de pechuga de pavo o de pollo sin hueso, mismo método y 2 horas de cocción; sale un caldo más ligero y sin gelatina, pero sin ningún riesgo de huesos; esa carne, al no tener hueso, sí puedes desmenuzarla y añadirla a su comida
- No tienes apio
- 150 g de calabacín en trozos grandes
- Quieres un caldo más dulce
- Añade 150 g de calabaza en trozos con las demás verduras
Consejos de cocina
- Cuánto darle: como topper, una cucharada (15 ml) por cada 5 kg de peso sobre su comida, una o dos veces al día. Un cubito de 30 ml es buena medida para un perro de 10 kg. No sustituye a ninguna comida ni al agua.
- Si quieres añadir carne al caldo, cuece aparte una pechuga de pollo sin hueso 15 minutos y desmenúzala: así nunca hay riesgo de esquirlas. Descuéntala de su ración ese día.
- Para ablandar el pienso de un perro mayor, vierte un cubito descongelado y templado sobre el pienso y espera 5 minutos.
- Con este caldo, colado y desgrasado, puedes hacer las gominolas de caldo y gelatina de esta web.
Seguridad
- Los huesos cocidos, nunca: al cocerse se vuelven quebradizos y se astillan en puntas que pueden atragantarle, perforarle el estómago o el intestino, o provocar una obstrucción. Se cuelan todos, se tiran fuera de su alcance y no se le dan ni para roer.
- La carne de los muslos se tira con los huesos, no se aprovecha: tras horas de cocción los huesos se desmenuzan y pueden dejar esquirlas finas pegadas a la carne que no se ven ni se notan al tacto.
- Sin sal, sin cebolla, sin ajo, sin puerro y sin pastillas de caldo: son los ingredientes de casi todos los caldos para personas, también los de brik.
- Desgrásalo bien: la grasa del pollo puede desencadenar una pancreatitis en perros sensibles. Si tu perro ya ha tenido una, consulta antes de dárselo.
- Enfríalo rápido y guárdalo en la nevera: un caldo templado durante horas es un buen caldo de cultivo para bacterias.
Preguntas frecuentes
¿Es bueno el caldo de huesos para perros?
El caldo de huesos casero, sin sal ni cebolla y bien desgrasado, es un complemento seguro que aporta sabor, agua y algo de proteína. Puede ayudar a que un perro desganado o mayor coma y beba más. Se le atribuyen muchos beneficios para articulaciones o intestino, pero la evidencia es escasa: tómalo como un topper sabroso, no como un tratamiento.
¿Puedo darle a mi perro caldo de pollo de brik?
No. Casi todos los caldos de brik y las pastillas llevan cebolla, ajo o puerro, que dañan los glóbulos rojos de los perros, y mucha sal. Algunos se venden «sin sal», pero siguen llevando cebolla o aromas. Si quieres caldo para tu perro, hazlo en casa con pollo, agua y verduras aptas.
¿Cuánto caldo de huesos le doy a mi perro?
Como topper, unos 15 ml (una cucharada) por cada 5 kg de peso, una o dos veces al día: un perro de 10 kg, unos 30 ml; uno de 30 kg, unos 90 ml. Es un complemento, no una comida ni un sustituto del agua. Si tu perro sigue una dieta pautada por enfermedad renal o hepática, pregunta antes al veterinario.
¿Qué hago si mi perro se ha comido un hueso de pollo cocido?
No le provoques el vómito: el hueso puede dañarle al volver a subir. Llama al veterinario, dile el peso del perro y cuánto hueso ha comido, y vigílalo los días siguientes. Ve a urgencias si vomita, babea mucho, tiene el abdomen hinchado o dolorido, hace esfuerzos sin defecar o ves sangre en las heces.
Lo que lleva, al detalle
La lista para la nevera
Los alimentos que tu perro puede comer, con moderación y nunca, en una sola hoja para imprimir.