¿Pueden los perros comer pollo?
Sí. El pollo cocinado, sin piel, sin sal y sin huesos es una proteína de calidad, fácil de digerir y de las más usadas en la comida casera para perros.
Qué le aporta
La pechuga de pollo aporta unos 22 g de proteína por cada 100 g en crudo con muy poca grasa (1-3 %), además de vitaminas del grupo B, fósforo y selenio. El muslo tiene algo más de grasa y de sabor, y suele gustar más. Por eso el pollo es la base de muchas dietas blandas y recetas caseras.
Lo que hay que vigilar no es la carne, sino lo que la acompaña: la piel concentra la grasa (y la grasa en exceso se asocia a gastroenteritis y pancreatitis), los huesos cocinados se astillan y el pollo crudo puede llevar Salmonella o Campylobacter, que contagian también a las personas de la casa. Además, el pollo está entre las proteínas que más a menudo causan alergia alimentaria en perros, aunque a la mayoría les sienta perfectamente.
Cómo dárselo
- Cocido, a la plancha sin aceite o al horno, siempre bien hecho (sin partes rosadas)
- Sin piel y sin ningún hueso
- Sin sal, ajo, cebolla ni especias: ni pollo asado de rotisería ni sobras guisadas
- Desmenuzado o en dados del tamaño adecuado para su boca
- El caldo de cocerlo sirve para mojar el pienso si no lleva sal ni verduras prohibidas
¿Cuánto puede comer?
Como extra (sin pasar del 10 % de las calorías del día): perro pequeño (<10 kg), 20-35 g de pollo cocido, unas 2 cucharadas desmenuzado; mediano (10-25 kg), 40-75 g; grande (>25 kg), 75-110 g. Si es la proteína principal de su dieta casera, la cantidad es mucho mayor y depende de la receta: calcúlala con la calculadora de ración.
Riesgos
- Huesos cocinados: se astillan y pueden perforar o atascar el intestino
- Piel y grasa: gastroenteritis o pancreatitis en perros sensibles
- Pollo crudo: Salmonella y Campylobacter (riesgo también para las personas)
- Alergia alimentaria: picor, otitis o heces blandas recurrentes
- Pollo asado o guisado para personas: sal, ajo y cebolla
Preguntas frecuentes
¿Pueden los perros comer pollo crudo?
Pueden, y es la base de muchas dietas BARF, pero tiene más riesgo que el cocido: el pollo crudo lleva con frecuencia Salmonella o Campylobacter, que el perro puede excretar sin estar enfermo y contagiar a la familia. Si lo das crudo, extrema la higiene, mantén la cadena de frío y evita esta opción si en casa hay bebés, personas mayores o inmunodeprimidas.
¿Puede un cachorro comer pollo?
Sí. Desde que come sólido (hacia las 6-8 semanas) puede tomar pollo cocido, sin piel ni huesos y bien desmenuzado; como premio, en trocitos pequeños. Si quieres que el pollo forme parte de su comida diaria, el cachorro necesita una dieta casera equilibrada en calcio y fósforo, porque crecer con una ración desequilibrada afecta a sus huesos.
¿Y si se ha comido un hueso de pollo cocinado?
No le provoques el vómito: el hueso podría dañar el esófago al volver. Vigila durante 48-72 horas si vomita, babea, tiene el abdomen dolorido, deja de comer, hace esfuerzos para defecar o hay sangre en las heces, y en ese caso llévalo al veterinario. Si se ha comido varios o es un perro pequeño, llama ya para que te orienten.
Información divulgativa revisada con fuentes veterinarias. Si tu perro ha comido algo que te preocupa, llama a tu veterinario o a un servicio de urgencias veterinarias 24 h sin esperar a que aparezcan síntomas.