¿Pueden los perros comer cebolla?

NoToxicidad grave

No. La cebolla es tóxica para los perros en cualquier forma (cruda, frita, asada, deshidratada, en polvo o en caldo) porque daña sus glóbulos rojos y puede provocar una anemia hemolítica.

Por qué es peligroso

La cebolla y el resto de la familia Allium contienen compuestos azufrados (tiosulfatos y disulfuros, sobre todo el disulfuro de n-propilo) que el perro no metaboliza bien. Oxidan la hemoglobina, forman los llamados cuerpos de Heinz y hacen que los glóbulos rojos se rompan antes de tiempo: el resultado es una anemia hemolítica. Cocinarla no sirve de nada, porque estos compuestos aguantan el calor, y la cebolla en polvo o deshidratada es todavía más concentrada.

Se han descrito efectos a partir de unos 5 g por kilo de peso (alrededor del 0,5 % del peso del perro): unos 50 g en un perro de 10 kg, un tercio de una cebolla mediana. Y el efecto es acumulativo, así que pequeñas cantidades repetidas durante días (restos de guiso, sofrito, croquetas, pizza, potitos o caldos de brik) también pueden acabar en anemia. Los síntomas suelen tardar de 1 a 5 días en aparecer, y las razas japonesas como el akita o el shiba inu son más sensibles.

¿Hay alguna cantidad segura?

No hay una cantidad segura ni recomendable, en ningún tamaño de perro. Aunque un trocito aislado rara vez cause problemas en un perro grande, el daño se suma con cada toma y no aporta nada que no le den otras verduras seguras como la zanahoria o el calabacín.

Riesgos

  • Anemia hemolítica por destrucción de glóbulos rojos
  • Efecto acumulativo: los restos diarios con sofrito suman
  • Formas concentradas: cebolla en polvo, deshidratada, sopas de sobre y pastillas de caldo
  • Comida preparada: tortilla de patatas, croquetas, salsas, pizza, potitos para bebés

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si mi perro come un poco de cebolla cocinada?

Si ha sido un trocito en un perro mediano o grande, lo más probable es que no pase nada, pero llama al veterinario para confirmarlo con su peso y la cantidad. La cebolla cocinada es igual de tóxica que la cruda y el daño se acumula, así que no dejes que se convierta en costumbre con los restos de guisos.

¿Cuánta cebolla es tóxica para un perro?

Se han descrito efectos a partir de unos 5 g por kilo de peso, es decir, alrededor del 0,5 % de su peso: unos 50 g en un perro de 10 kg, un tercio de una cebolla mediana. Además el efecto es acumulativo, así que las tomas pequeñas repetidas también suman, y la cebolla en polvo es mucho más concentrada. Por eso no existe una cantidad que podamos llamar segura.

¿Puede mi perro comer caldo de pollo con cebolla?

No. Los compuestos tóxicos de la cebolla pasan al caldo aunque retires los trozos, y los caldos de brik y las pastillas suelen llevar cebolla en polvo y mucha sal. Si quieres darle caldo, hazlo en casa solo con agua, carne y verduras seguras como zanahoria o calabacín, sin sal.

Información divulgativa revisada con fuentes veterinarias. Si tu perro ha comido algo que te preocupa, llama a tu veterinario o a un servicio de urgencias veterinarias 24 h sin esperar a que aparezcan síntomas.