¿Pueden los perros comer pato?
Con moderación. La carne de pato bien cocinada, sin piel, sin huesos y sin sal es una buena proteína para perros. La piel, muy grasa, el confit, el foie y los huesos cocinados, no.
Qué le aporta
La carne de pato sin piel tiene unas 130-140 kcal y 5-6 g de grasa por 100 g en crudo, con proteína de calidad, hierro, zinc y vitaminas del grupo B. Con piel la cosa cambia: supera las 400 kcal y los 35 g de grasa por 100 g. Por eso la piel y la grasa se retiran: en cantidad pueden darle vómitos, diarrea y, en perros propensos, pancreatitis.
El pato se usa como proteína «nueva» en dietas de eliminación para perros con sospecha de alergia alimentaria, porque pocos perros lo han comido antes; esas dietas las plantea el veterinario. Los riesgos están en la preparación: los huesos cocinados se astillan y pueden perforar o atascar el intestino; el confit, el magret preparado y el jamón de pato llevan mucha sal; el foie gras es casi todo grasa; y salsas como la de naranja o la del pato laqueado llevan azúcar, ajo o cebolla. Crudo puede llevar Salmonella y Campylobacter.
Cómo dárselo
- Bien cocinado: al horno, cocido o a la plancha
- Sin piel ni grasa visible
- Sin huesos, desmenuzado
- Sin sal, salsas ni especias
- Nunca confit, foie, jamón de pato ni pato laqueado
¿Cuánto puede comer?
Como extra, unas pocas veces por semana: perro pequeño (<10 kg), 20-30 g cocinado; mediano (10-25 kg), 50-70 g; grande (>25 kg), 80-100 g. Si es la proteína única de una dieta de eliminación, la cantidad la marca el veterinario.
Riesgos
- Huesos cocinados: astillas, perforación u obstrucción
- Piel y grasa: diarrea y pancreatitis
- Confit, foie, magret y jamón de pato: sal y grasa
- Salsas con azúcar, ajo o cebolla
- Crudo: Salmonella y Campylobacter
Preguntas frecuentes
¿Es bueno el pato para perros con alergias?
Puede ser útil porque pocos perros lo han comido, y una proteína nueva es la base de las dietas de eliminación para diagnosticar alergias alimentarias. Pero la dieta tiene que ser estricta, de al menos 8 semanas y planteada con tu veterinario: si come cualquier otra cosa en ese tiempo, el resultado ya no vale.
¿Pueden los perros comer huesos de pato?
Cocinados, no: se astillan y pueden clavarse en la boca, perforar el intestino o atascarse. Esto incluye la carcasa de un pato asado y los cuellos cocinados. Los huesos crudos tienen sus propios riesgos y no los recomendamos para empezar; en cualquier caso, nunca sin supervisión.
¿Pueden comer los perros grasa de pato?
No se la des. Es grasa casi pura y, en cantidad, puede causar vómitos, diarrea y pancreatitis, que es una urgencia dolorosa. Tampoco sirve para dar brillo al pelo: para eso son mejores el pescado azul o un aceite de pescado. Si ha lamido un poco de la bandeja, vigílale, pero no suele pasar de ahí.
Información divulgativa revisada con fuentes veterinarias. Si tu perro ha comido algo que te preocupa, llama a tu veterinario o a un servicio de urgencias veterinarias 24 h sin esperar a que aparezcan síntomas.