Cuidados · 4 min de lectura
Cómo limpiar las orejas de tu perro en casa sin dañarlas
Lo esencial
- Una oreja sana es de color rosa pálido, con poca cera clara y sin mal olor; no necesita limpiarse a menudo.
- Usa un limpiador ótico veterinario: llena el conducto, masajea la base y deja que se sacuda.
- Nada de bastoncillos: empujan la cera hacia el fondo del conducto en L y pueden dañar el tímpano.
- El vinagre, el agua oxigenada, el alcohol y el aceite irritan y no tratan una otitis.
- Si la oreja huele mal, supura, está roja o le duele, no la limpies: primero el veterinario.
Habla antes con tu veterinario. Si tu perro sacude la cabeza, se rasca las orejas, le huelen mal o le duelen, que lo vea el veterinario antes de limpiar nada; si inclina la cabeza de golpe, pierde el equilibrio o sospechas de una espiga, ese mismo día.
Limpiar las orejas de tu perro en casa es sencillo si usas lo adecuado: un limpiador ótico veterinario, una gasa y tus dedos. Igual de importante es saber cuándo no hacerlo, porque una oreja sana necesita muy poca limpieza y una oreja dolorida no se debe tocar hasta que la vea el veterinario.
El conducto auditivo del perro tiene forma de L: baja en vertical y luego gira hacia dentro hasta el tímpano. Esa forma explica por qué los bastoncillos empujan la cera hacia el fondo y por qué los remedios caseros más repetidos, como el vinagre o el agua oxigenada, causan más problemas de los que resuelven. Aquí tienes el paso a paso, cada cuánto hacerlo y cómo reconocer una otitis.
Cómo es una oreja sana y cada cuánto limpiarla
Una oreja sana tiene la piel de color rosa pálido, una pequeña cantidad de cera clara o amarillenta y no huele a nada en especial. Revísala una vez por semana: mírala y huélela. Muchos perros de orejas erguidas no necesitan que se las limpies casi nunca.
Limpia cuando veas cera acumulada y, en perros con tendencia a otitis, después del baño o de nadar. Tienen más tendencia los de orejas caídas o con mucho pelo en el conducto (cocker, golden, labrador, basset, caniche, bichón) y los perros con alergias. En ellos suele bastar con una vez cada una o dos semanas, o lo que indique el veterinario.
Limpiar de más también es un problema: irrita la piel del conducto y la deja húmeda, justo lo que buscan bacterias y levaduras. Y no arranques los pelos del conducto de forma rutinaria; solo si el veterinario lo indica.
Por qué no usar vinagre, agua oxigenada ni bastoncillos
- Bastoncillos: en un conducto en forma de L, empujan la cera y la suciedad hacia la parte horizontal, donde se compactan, y pueden lesionar la piel o el tímpano si el perro se mueve. Limpia solo hasta donde llega tu dedo.
- Vinagre: algunos limpiadores veterinarios llevan ácidos suaves en concentraciones ajustadas, pero el vinagre de cocina no: escuece muchísimo en una oreja inflamada o con heridas de rascarse y no trata la causa de la otitis.
- Agua oxigenada: daña la piel sana del conducto, deja humedad y, si el tímpano está roto, puede dañar el oído interno.
- Alcohol: escuece y reseca.
- Aceite de oliva o aceite de bebé: es un remedio popular contra los ácaros, pero deja grasa y humedad, favorece las levaduras y no acaba con los ácaros de forma fiable. Los ácaros se tratan con un antiparasitario veterinario.
- Ajo en aceite: irrita, y el ajo es tóxico para los perros.
- Gotas que te sobraron de otra otitis: cada otitis puede deberse a bacterias, levaduras o ácaros distintos, y el veterinario necesita verlo al microscopio. Algunas gotas dañan el oído si el tímpano está perforado.
Señales de otitis
- Sacude la cabeza o se rasca las orejas a menudo.
- Mal olor, rancio o dulzón.
- Cera oscura, marrón o negra, que recuerda a posos de café (típica de levaduras o ácaros), o secreción amarilla o verde.
- Piel del conducto roja, caliente o engrosada.
- Se aparta o se queja si le tocas la oreja.
- Ladea la cabeza hacia un lado.
Las otitis que se repiten suelen tener una causa de fondo, a menudo una alergia ambiental o alimentaria. Merece la pena investigarla con el veterinario en lugar de tratar cada episodio por separado.
Si el pabellón de la oreja se hincha de golpe como una almohadilla blanda, es un otohematoma, una acumulación de sangre por sacudir la cabeza. Necesita veterinario pronto; no lo pinches en casa.
Cuándo es urgencia
- Sacude la cabeza de forma repentina e insistente después de un paseo por campo con hierba seca: puede ser una espiga, sobre todo de mayo a julio. Puede llegar al tímpano.
- Inclina la cabeza, pierde el equilibrio, camina en círculos, los ojos se le mueven de lado a lado o vomita.
- Dolor intenso: grita al tocarle o no deja que te acerques.
Después del baño o de nadar
La humedad dentro del conducto es una de las causas más frecuentes de otitis en verano. Al bañarlo, puedes poner un algodón en la entrada de cada oreja, lo bastante grande para que no se meta, y quitarlo al terminar. Después, seca con una gasa la cara interna de la oreja y la entrada del conducto. En perros que se bañan mucho en piscina o en el mar, el veterinario puede recomendarte un limpiador con efecto secante.
Para el baño en sí, mira nuestro champú casero con aclarado de avena.
Qué necesitas
- Limpiador ótico para perros, de la clínica o la farmacia (si ha tenido otitis, el que te indique el veterinario)
- Gasas o algodón para enrollar en el dedo, nunca bastoncillos
- Una toalla
- Premios pequeños
- Otra persona que ayude a sujetar, si el perro se mueve mucho
Paso a paso
Mira y huele antes
Si la oreja está roja, huele mal, supura o le duele al tocarla, para aquí y pide cita: con un tímpano dañado, algunos limpiadores pueden hacer daño.
Templa el limpiador
Sostén el bote en la mano unos minutos. El líquido frío molesta y a algunos perros les marea.
Llena el conducto
Levanta la oreja hacia arriba para enderezar el conducto. Apoya la punta del bote en la entrada, sin meterla, y echa limpiador hasta que casi rebose.
Masajea la base
Con la oreja aún levantada, masajea la base durante 20-30 segundos. Oirás un chapoteo: así el líquido despega la cera del fondo.
Deja que se sacuda
Suéltalo, aparta la cara y deja que sacuda la cabeza. Así sube la cera hacia la entrada. Ten la toalla a mano.
Limpia lo que sale
Con una gasa enrollada en el dedo, limpia la cara interna de la oreja y la entrada del conducto, solo hasta donde llega tu dedo. Usa una gasa nueva para la otra oreja y termina con un premio.
Preguntas frecuentes
¿Con qué puedo limpiar las orejas de mi perro en casa?
Con un limpiador ótico para perros, que se vende en clínicas veterinarias y farmacias, y una gasa enrollada en el dedo. Llenas el conducto, masajeas la base y dejas que se sacuda. No uses bastoncillos, vinagre, agua oxigenada, alcohol ni aceite. Si la oreja huele mal, está roja o le duele, que la vea primero el veterinario.
¿Puedo limpiar las orejas de mi perro con agua oxigenada?
No. El agua oxigenada daña la piel sana del conducto, deja humedad dentro y, si el tímpano está perforado, puede dañar el oído interno. Además, no trata la causa de una otitis. Para la limpieza habitual usa un limpiador ótico para perros, y si hay mal olor, secreción o dolor, acude al veterinario antes de echar nada.
¿Cada cuánto hay que limpiar las orejas a un perro?
Depende del perro. Muchos de orejas erguidas casi nunca lo necesitan; basta con revisarlas cada semana. Los de orejas caídas, con pelo en el conducto o con alergias suelen necesitarlo cada una o dos semanas y después de bañarse o nadar. Limpiar de más también irrita, así que hazlo solo cuando veas cera acumulada.
¿Por qué le huelen mal las orejas a mi perro?
Casi siempre es una otitis, una infección del conducto por levaduras o bacterias. Muchas veces detrás hay una alergia, humedad tras el baño o un cuerpo extraño, como una espiga. Limpiar no basta: el veterinario debe mirar la oreja por dentro y analizar la secreción para elegir el tratamiento, y conviene hacerlo antes de que se cronifique.
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