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Golpe de calor en perros: qué hacer en los primeros minutos

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Lo esencial

  • El golpe de calor es una urgencia: enfría a tu perro y llévalo al veterinario siempre, aunque parezca recuperado.
  • Moja todo el cuerpo con agua fresca del grifo, no helada, y dale aire; no lo dejes envuelto en una toalla mojada.
  • Los perros de hocico chato, con sobrepeso, mayores, cachorros o con problemas de corazón o respiratorios tienen mucho más riesgo.
  • Nunca dejes a un perro en el coche, ni cinco minutos ni con la ventanilla bajada.
  • No le des ningún medicamento para la fiebre: el paracetamol y el ibuprofeno son tóxicos para los perros.

Habla antes con tu veterinario. Un golpe de calor es siempre una urgencia: enfría a tu perro con agua fresca y llévalo al veterinario aunque parezca recuperado, porque los daños en riñón, intestino y coagulación pueden aparecer horas después.

Un golpe de calor en perros es una urgencia veterinaria: la temperatura del cuerpo supera los 41 °C y empieza a dañar órganos en cuestión de minutos. Lo que hagas en los primeros minutos importa mucho, pero no sustituye al veterinario, ni siquiera si tu perro parece recuperarse.

Los perros apenas sudan; se refrescan jadeando, y cuando el aire es caliente y húmedo o no pueden parar, ese sistema no da abasto. En España ocurre sobre todo en verano, pero también en los primeros días de calor de la primavera, en coches aparcados y en salidas a correr o en bici a mediodía. Aquí tienes cómo reconocerlo, qué hacer paso a paso mientras vas a la clínica, los errores más comunes y cómo evitarlo.

Síntomas: cómo reconocer un golpe de calor

Primeros signos

  • Jadeo muy intenso que no se calma al parar y ponerse a la sombra.
  • Lengua ancha, colgando, y encías y lengua muy rojas.
  • Babeo espeso.
  • Inquietud, busca sombra o suelo frío, no quiere seguir andando.

Signos graves

  • Debilidad, tambaleo, se tumba y no quiere levantarse.
  • Respiración ruidosa o con mucho esfuerzo, o un jadeo que se vuelve débil.
  • Vómitos o diarrea, a veces con sangre.
  • Encías pálidas, grisáceas o moradas, o puntitos rojos en encías y piel.
  • Desorientación, convulsiones o pérdida de consciencia.

La temperatura normal de un perro, tomada por vía rectal, está entre 38 y 39,2 °C. Por encima de 40 °C en reposo ya hay un problema, y por encima de 41 °C hablamos de golpe de calor. Si tienes dudas, actúa como si lo fuera: enfriar a un perro acalorado no le hace daño.

Qué perros tienen más riesgo

  • Razas de hocico chato: bulldog francés e inglés, carlino, bóxer, shih tzu, cavalier. Respiran peor y jadean peor; algunas tienen muchas veces más riesgo que un perro de hocico largo.
  • Perros con sobrepeso, mayores y cachorros.
  • Perros con enfermedades de corazón o respiratorias, como la parálisis de laringe de los labradores mayores o el colapso de tráquea de los perros pequeños.
  • Pelo denso u oscuro y razas nórdicas.
  • Perros muy activos que no saben parar, sobre todo en los primeros días de calor, antes de acostumbrarse.

Y situaciones de riesgo para cualquier perro: el coche aparcado (la temperatura dentro puede subir unos 10 °C en diez minutos, incluso con la ventanilla bajada), correr o ir en bici a su lado con calor, playas sin sombra, terrazas y patios al sol, el transportín al sol y los bozales de tela, que no le dejan jadear.

Errores frecuentes que empeoran las cosas

  • Esperar en casa a ver si se recupera. Aunque parezca estar mejor, los daños internos pueden aparecer horas después.
  • Usar hielo o agua helada. No hace falta: el agua fresca del grifo enfría de sobra, y con hielo es más fácil que tiemble o que te pases y acabe demasiado frío.
  • Dejarlo envuelto en una toalla mojada. La toalla se calienta enseguida y hace de manta. Mejor echar agua directamente y darle aire.
  • Echarle agua en la boca o forzarle a beber si está atontado: puede pasar a los pulmones.
  • Darle medicamentos para la fiebre. No sirven, porque no es fiebre sino calor acumulado, y el paracetamol, el ibuprofeno y la aspirina son tóxicos para los perros.
  • Seguir enfriando sin control. Al llegar a unos 39,5 °C hay que dejar de enfriar activamente para no provocar lo contrario.
  • Meterlo en una piscina o en el mar si está débil: puede ahogarse. Si lo mojas en agua, que sea poco profunda y sujetándole la cabeza fuera.

Por qué hay que ir al veterinario aunque parezca bien

El calor extremo daña el riñón, el hígado, el intestino, el cerebro y el sistema de coagulación. Algunas de esas lesiones no se notan hasta 24-72 horas después: un perro que parecía recuperado puede empezar con diarrea con sangre, hemorragias o fallo renal. En la clínica le pondrán sueros, le harán análisis, le darán oxígeno si lo necesita y lo vigilarán.

Las probabilidades de que se recupere son mucho mayores si llega ya enfriado. Por eso la consigna es enfriar primero y trasladar después, o enfriar durante el traslado, pero sin dejar de ir.

Cómo evitar un golpe de calor

  • En verano, pasea a primera hora de la mañana y por la noche. Antes de salir, pon el dorso de la mano cinco segundos sobre el asfalto: si no aguantas, quema. El bálsamo para almohadillas ayuda con la sequedad, pero no protege de una quemadura.
  • Agua fresca y sombra siempre, también en casa, terraza o patio. Lleva agua y un bebedero plegable en cada paseo.
  • Nunca le dejes en el coche, aunque sean cinco minutos.
  • Nada de correr ni de bici con calor o humedad alta, y menos en los primeros días calurosos.
  • Si necesita bozal, que sea de cesta, para que pueda jadear y beber.
  • No rapes al cero a un perro de doble capa: el pelo también le aísla del sol. Cepíllale a menudo para retirar el subpelo muerto.
  • En perros chatos, controla el peso y usa arnés en lugar de collar.
  • Una piscina infantil a la sombra o una alfombrilla refrescante ayudan en casa, y un premio helado como el helado de sandía es un buen capricho en días de calor. Pero ninguno de ellos es un tratamiento si ya hay síntomas.

Qué necesitas

  • Agua abundante (al menos 1,5 litros) y un bebedero plegable en cada salida de verano
  • Un pulverizador o una botella para mojarlo
  • Termómetro digital y vaselina
  • Un abanico o un cartón para darle aire
  • El teléfono de tu clínica y el de urgencias veterinarias 24 h guardados en el móvil

Paso a paso

  1. Sácalo del calor

    Para cualquier ejercicio y llévalo a la sombra, a un sitio fresco o con aire acondicionado. Quítale el bozal y cualquier ropa o arnés que apriete.

  2. Mójalo con agua fresca

    Echa agua fresca del grifo, de una manguera o de botellas por todo el cuerpo, insistiendo en cuello, pecho, barriga, axilas, ingles y patas. Sigue mojando sin parar; si está consciente y se tiene en pie, puede estar en agua fresca poco profunda con la cabeza fuera.

  3. Dale aire

    Ventilador, abanico, un cartón, las ventanillas del coche o el aire acondicionado. El aire evapora el agua, y eso es lo que más enfría.

  4. Avisa a la clínica

    Llama mientras otra persona sigue enfriando: di que vas con un posible golpe de calor para que te esperen preparados.

  5. Ofrécele agua sin forzar

    Si está consciente y quiere, deja que beba pequeñas cantidades. Si está atontado, no le eches agua en la boca.

  6. Controla la temperatura

    Si tienes termómetro, tómale la temperatura rectal cada cinco minutos. Al llegar a unos 39,5 °C, deja de mojarle, pero no lo tapes.

  7. Ve al veterinario

    Siempre, aunque parezca recuperado. Durante el trayecto, aire acondicionado al máximo y sigue mojándole si aún está caliente.

Preguntas frecuentes

¿Cómo saber si mi perro tiene un golpe de calor?

Sospecha de un golpe de calor si tu perro jadea muy fuerte y no se calma al parar, babea espeso, tiene la lengua y las encías muy rojas o está débil y tambaleante. Los vómitos, la diarrea, las encías pálidas o moradas, la confusión o las convulsiones indican que es grave. Enfríalo con agua fresca y llévalo al veterinario enseguida.

¿Puedo mojar a mi perro con agua fría si tiene mucho calor?

Sí, con agua fresca del grifo, por todo el cuerpo y dándole aire para que se evapore. No hace falta hielo ni agua helada: el agua fresca enfría muy bien y con hielo es más fácil que tiemble o que te pases. Si tiene síntomas de golpe de calor, mójalo y llévalo al veterinario aunque mejore.

¿Con qué temperatura no se debe sacar a un perro?

No hay una cifra única, porque influyen la humedad, el sol, el tipo de perro y el ejercicio. Con más de 25 °C y humedad alta, los perros de hocico chato, mayores o con sobrepeso ya corren riesgo con un paseo exigente. En verano, sal temprano y por la noche, evita el asfalto caliente y adapta el ejercicio.

¿Cuánto tarda un perro en recuperarse de un golpe de calor?

Depende de la gravedad y de lo rápido que se enfrió. Un caso leve atendido a tiempo suele recuperarse en uno o dos días, a menudo con una noche de vigilancia en la clínica. Los casos graves pueden necesitar varios días de hospitalización y dejar secuelas, sobre todo en el riñón. Por eso es tan importante enfriar enseguida.

¿Puede un perro sufrir un golpe de calor dentro de casa?

Sí. Ocurre en pisos muy calurosos y sin ventilación, en galerías acristaladas, terrazas y patios al sol o en un transportín junto a una ventana. Es más probable en perros de hocico chato, mayores o con sobrepeso. Deja siempre agua fresca y una zona en sombra, y en olas de calor, ventilador o aire acondicionado.

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