¿Pueden los perros comer jamón?
Mejor no. Un trocito no es una intoxicación, pero el jamón tiene mucha sal y grasa: puede provocar vómitos, diarrea y, en perros predispuestos, pancreatitis. El hueso de jamón es peligroso.
Por qué es peligroso
El jamón serrano o ibérico tiene entre 3,5 y 6 g de sal por cada 100 g, unas veinte o treinta veces más que la carne fresca, y entre un 10 y un 30 % de grasa según la pieza y la parte. El jamón cocido o de York tiene menos grasa, pero sigue llevando en torno a 2 g de sal por 100 g, además de azúcares y conservantes.
Un trozo pequeño no va a intoxicar por sal a un perro sano (para eso hacen falta cantidades mucho mayores), pero sí puede sentarle mal: la grasa es uno de los desencadenantes más conocidos de la pancreatitis, y el exceso de sal da sed, vómitos y diarrea, y no conviene nada a perros con problemas de corazón o de riñón. Por eso no tiene sentido usarlo como premio, por mucho que les encante.
El hueso de jamón merece un aviso aparte: es duro, se astilla, puede romper dientes y provocar obstrucciones, y aunque se venden «huesos de jamón para perros», no están libres de esos riesgos.
¿Hay alguna cantidad segura?
Ninguna como costumbre. Si alguna vez se ha comido una loncha fina, no pasa nada grave en un perro sano, pero no lo uses como premio: el pollo o el pavo cocidos sin sal le gustan igual y no tienen ese exceso de sal y grasa.
Riesgos
- Exceso de sal: sed, vómitos y diarrea; mala opción en perros con problemas cardiacos o renales
- Grasa y tocino: gastroenteritis y pancreatitis
- Hueso de jamón: fracturas dentales, astillas y obstrucciones
- Jamón cocido y fiambres: sal, azúcares y aditivos
- Cantidades grandes (un paquete de taquitos robado, por ejemplo): intoxicación por sal, sobre todo en perros pequeños
Preguntas frecuentes
¿Pueden los perros comer jamón de York?
Tampoco es buena idea como hábito. El jamón cocido tiene menos grasa que el serrano, pero sigue llevando unos 2 g de sal por 100 g, azúcares, féculas y conservantes como los nitritos. Una loncha alguna vez no le hará daño a un perro sano, pero para premiar es mejor pollo o pavo cocidos en casa, que le gustan igual y no llevan sal añadida.
¿Es malo el hueso de jamón para los perros?
Tiene riesgos importantes, aunque se venda como premio. Es un hueso muy duro y seco que puede fracturar muelas, se astilla al roerlo y sus trozos pueden atascarse en el esófago o el intestino. Además, conserva sal y grasa. Si aun así se lo das, que sea siempre vigilado, retíralo cuando quede pequeño y nunca a perros que tragan con ansia.
¿Y la grasa o la corteza del jamón?
Es lo peor del jamón para un perro. El tocino y la corteza son casi pura grasa con sal, y una ración generosa puede desencadenar una pancreatitis, sobre todo en perros pequeños, con sobrepeso o de razas predispuestas como el schnauzer miniatura. No le des los recortes al limpiar la pata: tíralos donde no pueda alcanzarlos.
Información divulgativa revisada con fuentes veterinarias. Si tu perro ha comido algo que te preocupa, llama a tu veterinario o a un servicio de urgencias veterinarias 24 h sin esperar a que aparezcan síntomas.