¿Pueden los perros comer queso?

Con moderación

Sí, en poca cantidad. Los quesos frescos y bajos en grasa son la mejor opción como premio; los curados tienen más sal y grasa, y el queso azul o con ajo o hierbas no se le debe dar.

Qué le aporta

El queso aporta proteína, calcio y mucho sabor, por eso funciona tan bien para adiestrar o para esconder una pastilla. Sus pegas son tres. La lactosa: muchos perros adultos digieren mal el azúcar de la leche, aunque el queso tiene mucha menos que la leche y los curados casi nada. La grasa: un queso curado tiene un 30-35 % de grasa, y un exceso puede provocar diarrea o pancreatitis. Y la sal: los curados y semicurados llevan 1,5-2 g por 100 g o más.

Los quesos frescos (de Burgos, requesón, queso fresco batido, mozzarella) son más suaves en grasa y sal, aunque conservan algo más de lactosa. Los quesos azules, como el cabrales o el roquefort, pueden contener roquefortina C, una micotoxina producida por el hongo Penicillium roqueforti a la que los perros parecen ser sensibles. Y los quesos para untar o con hierbas pueden llevar ajo o cebolla.

Cómo dárselo

  • Mejor quesos frescos: de Burgos, requesón, queso fresco batido o mozzarella, en dados
  • Curado o semicurado, solo como premio muy puntual y en trocitos pequeños
  • Sin ajo, cebolla, hierbas, pimienta ni frutos secos
  • Útil para esconder pastillas, siempre en un trozo pequeño

¿Cuánto puede comer?

Como premio, sin pasar del 10 % de las calorías del día: perro pequeño (<10 kg), 5-10 g de queso fresco al día (2-3 dados de 1,5 cm); mediano (10-25 kg), 10-20 g; grande (>25 kg), 20-30 g. Si es curado, la mitad. Un dado de 1,5 cm pesa unos 3-4 g.

Riesgos

  • Intolerancia a la lactosa: gases y diarrea
  • Grasa: diarrea y pancreatitis en perros sensibles
  • Sal en curados y semicurados
  • Quesos azules: roquefortina C
  • Quesos con ajo, cebolla, hierbas o frutos secos

Preguntas frecuentes

¿Pueden los perros comer queso de Burgos?

Sí, es de los mejores quesos para ellos: suave y con menos sal y grasa que un curado. Córtalo en dados y úsalo como premio. Contiene algo más de lactosa que los quesos curados, así que si a tu perro le sientan mal los lácteos, prueba primero con un dado y observa sus heces al día siguiente. Las versiones 0 % de materia grasa son aún más ligeras.

¿Puede un cachorro comer queso?

Sí, en trocitos muy pequeños y como premio de adiestramiento, mejor queso fresco. Los cachorros digieren bien la lactosa mientras maman, pero esa capacidad va bajando tras el destete, así que empieza con poco y observa sus heces. Lo que no conviene es basar todos sus premios en el queso: es calórico y suma más de lo que parece.

¿Pueden comer queso curado o la corteza del queso?

El curado, solo en trocitos muy pequeños y de forma puntual, por la sal y la grasa. La corteza es mejor evitarla: muchas son de cera o plástico, otras llevan conservantes como la natamicina o están untadas con pimentón y aceite, y las naturales pueden tener mohos. Si se ha comido la corteza de cera de un queso, vigila vómitos o estreñimiento por si causa una obstrucción.

Información divulgativa revisada con fuentes veterinarias. Si tu perro ha comido algo que te preocupa, llama a tu veterinario o a un servicio de urgencias veterinarias 24 h sin esperar a que aparezcan síntomas.