¿Pueden los perros comer hígado?
Sí, en poca cantidad. El hígado es muy nutritivo, pero tiene tanta vitamina A que no debe pasar del 5 % de la parte animal de la dieta (10 % como máximo absoluto).
Qué le aporta
El hígado (de pollo, ternera o cordero) es una de las vísceras más completas: aporta hierro, cobre, zinc, vitamina B12, ácido fólico y, sobre todo, vitamina A. 100 g de hígado de ternera contienen alrededor de 5.000 µg de vitamina A, y el de pollo unos 3.300 µg: más de lo que un perro mediano necesita en una semana. Por eso, en las dietas caseras y BARF no debe pasar del 5 % de la parte animal de la dieta (10 % como máximo absoluto).
El exceso mantenido durante semanas o meses puede producir hipervitaminosis A: rigidez, dolor articular, alteraciones en el hueso y problemas de hígado. Un atracón puntual suele causar solo heces blandas, porque el hígado tiene efecto laxante. Además, el hígado de ternera es muy rico en cobre, un detalle importante en razas con tendencia a acumularlo, como el bedlington terrier, el labrador o el dobermann.
Cómo dárselo
- Cocido o a la plancha sin aceite, en dados o rallado
- Como premio: deshidratado al horno en tiras finas
- En dietas caseras o BARF, no más del 5 % de la parte animal (10 % como máximo absoluto)
- Mejor repartido en varios días que todo de golpe
- Sin cebolla (nada de hígado encebollado)
¿Cuánto puede comer?
Como premio o topper: perro pequeño (<10 kg), 5-10 g de hígado cocido al día (uno o dos dados de 2 cm); mediano (10-25 kg), 10-20 g; grande (>25 kg), 20-35 g. Si ya forma parte de su dieta casera o BARF, no le sumes premios de hígado.
Riesgos
- Hipervitaminosis A si se da mucho durante semanas
- Diarrea por su efecto laxante si come demasiado de golpe
- Acumulación de cobre en razas predispuestas (bedlington terrier, labrador, dobermann, west highland white terrier)
- Hígado crudo: bacterias como Salmonella y, en animales de caza, parásitos
Preguntas frecuentes
¿Qué hígado es mejor para perros: pollo o ternera?
Los dos sirven. El de pollo es más suave, más barato y tiene algo menos de vitamina A y muchísimo menos cobre: buena opción para empezar y para perros pequeños. El de ternera es más intenso de sabor y mucho más rico en cobre y vitamina A. En ambos casos, la regla es la misma: que no pase del 5 % de la parte animal de la dieta (10 % como máximo absoluto).
¿Puede un cachorro comer hígado?
Sí, cocinado y en trocitos, como parte de su dieta o como premio para el adiestramiento. Al ser tan pequeño, un poco ya supone mucho: unos pocos dados al día bastan. En cachorros conviene no pasarse con la vitamina A, porque un exceso afecta al desarrollo del hueso, así que si su comida casera ya lleva hígado, usa otro tipo de premio.
¿Se le puede dar hígado crudo?
En dietas BARF se da crudo, congelado antes al menos una semana a −18 °C y siempre dentro de ese 5 % de la parte animal (10 % como máximo absoluto). Crudo es más laxante que cocinado, así que se introduce poco a poco. El hígado de caza o de animales sin control veterinario no se debe dar crudo por el riesgo de parásitos. Si no sigues una dieta cruda planificada, cocinado es más sencillo.
Información divulgativa revisada con fuentes veterinarias. Si tu perro ha comido algo que te preocupa, llama a tu veterinario o a un servicio de urgencias veterinarias 24 h sin esperar a que aparezcan síntomas.