Sardinas para perros: receta casera con arroz y calabaza

Receta casera de sardinas para perros con arroz, calabaza y huevo: omega-3 a precio de lata. Qué sardinas comprar, cuánto calcio añadir y paso a paso.

Tiempo
30 min + 10 min de reposo
Sale
Unos 1,35 kg (2 días para un perro de 12 kg)
Tipo
Comida principal
Dificultad
Fácil
Sardinas para perros: receta casera con arroz y calabaza
La receta de un vistazo
  • 34 % arroz blanco
  • 26 % sardinas en lata al natural, sin sal añadida
  • 21 % calabaza
  • 11 % judías verdes

Cumple LA NORMA. Sus 6 ingredientes están en nuestra lista blanca: nada que pueda hacerle daño.

Las sardinas para perros son la forma más barata de darles omega-3: una lata al natural aporta casi tanto EPA y DHA como un trozo de salmón, por mucho menos dinero. Con arroz, calabaza, judías verdes y un par de huevos sale una comida casera completa en media hora y sin encender el horno.

Lleva sardinas de lata con su espina: con la esterilización quedan tan blandas que se aplastan con el tenedor y, de paso, aportan calcio de verdad. El olor es intenso y casi ningún perro se resiste. Si el tuyo es de los que olfatean el plato y se dan la vuelta, esta suele ser la receta con la que se rinden.

Por qué funciona

La sardina en lata aporta proteína, omega-3 EPA y DHA y, gracias a la espina ablandada, bastante calcio. Aun así no basta: con el arroz y la verdura, el plato seguiría teniendo menos calcio que fósforo, por eso lleva un poco de cáscara de huevo. El huevo suma proteína para que el plato no dependa solo de la lata. El arroz blanco es la energía, y la calabaza y las judías verdes aportan fibra suave y volumen.

Paso a paso

  1. Cuece el arroz con la calabaza

    Pela la calabaza y córtala en dados de 1,5 cm. Pon el arroz en una olla con 500 ml de agua, añade la calabaza y cuece a fuego medio 18 minutos, hasta que el arroz esté tierno y la calabaza se deshaga.

  2. Cuece los huevos y las judías

    En otro cazo, cuece los huevos 10 minutos; en los últimos 8, añade al mismo agua las judías verdes troceadas. Escurre, enfría los huevos en agua fría, pélalos y pícalos.

  3. Escurre y aplasta las sardinas

    Abre las latas, escurre todo el líquido y pasa las sardinas a un plato. Aplástalas con un tenedor, espinas incluidas, hasta que no quede ninguna entera.

  4. Mezcla en caliente

    Añade las sardinas al arroz con calabaza todavía caliente, junto con el huevo y las judías: el calor ayuda a repartir el pescado por todo el arroz. Deja templar 10 minutos.

  5. Añade el calcio

    Espolvorea la cáscara de huevo molida, mezcla bien y reparte en raciones.

¿Cuánto le doy?

Ración diaria orientativa para un perro de perfil «adulto esterilizado». Repártela en dos tomas (tres o cuatro si es cachorro).

— g al día

Peso3 kg5 kg10 kg15 kg20 kg30 kg40 kg
Gramos/día2353455807909801.3251.645

¿Cachorro, mayor, muy activo o a dieta? Calcula su ración exacta.

Energía
108 kcal/100 g
Proteína
36 % materia seca
Grasa
13 % materia seca
Calcio:fósforo
1,3 : 1

Valores estimados a partir de los ingredientes (BEDCA/USDA). Plato del día. Para usarla a diario como única comida, añade un corrector vitamínico-mineral para dieta casera.

Conservación

Nevera: 2 días en recipiente hermético (el olor a pescado se mete en todo). Congelador: hasta 2 meses en raciones. Descongela en la nevera y sírvelo templado o a temperatura ambiente.

Si no tienes…

No encuentras sardinas en lata sin sal añadida
Sardinas frescas limpias y sin espinas en la misma cantidad, cocidas al vapor 8 minutos; la cáscara de huevo se queda igual
Quieres variar de pescado azul
Caballa fresca sin espinas en la misma cantidad, cocida al vapor; sube la cáscara de huevo a 4,5 g
No tienes calabaza
Zanahoria en la misma cantidad

Consejos de cocina

  • Lee bien la etiqueta: «al natural» significa en agua. Las de tomate, escabeche o picantes no valen.
  • Las latas con sal no sirven para esta receta: enjuagarlas quita algo de sal, pero no toda.
  • La sardina es un pescado pequeño y acumula muy poco mercurio, así que puedes repetir la receta con frecuencia.
  • Para dársela a diario como única comida, añade un corrector vitamínico-mineral para dieta casera: la receta cubre proteína, energía, calcio y omega-3, pero no todas las vitaminas y oligoelementos.

Seguridad

  • Sardinas en lata, solo al natural: nada de tomate, escabeche, aceite picante ni salsas.
  • Las espinas de lata se deshacen; las de la sardina fresca no. Si usas fresca, retíralas todas.
  • Si tu perro tiene problemas de riñón, esta receta no es para él: la sardina con espina aporta mucho fósforo.
  • Económica
  • Rica en omega-3
  • Rápida

Preguntas frecuentes

¿Pueden los perros comer sardinas en lata?

Sí, si son al natural (en agua) y sin sal añadida. Son una fuente barata de proteína, omega-3 y calcio, y las espinas de lata están tan blandas que se pueden comer. Evita las que van en tomate, escabeche o salsas, y las muy saladas. Escúrrelas siempre bien antes de dárselas.

¿Cuántas sardinas puede comer un perro a la semana?

Como complemento, una o dos sardinas por cada 10 kg de peso, dos o tres veces por semana, es una buena cantidad. Dentro de una receta equilibrada como esta pueden ser más, porque el resto del plato está calculado a su alrededor. La sardina es un pescado pequeño con muy poco mercurio, así que tomarla a menudo no preocupa por ese lado.

¿Las espinas de sardina son peligrosas para los perros?

Las de lata no: la esterilización las ablanda hasta que se deshacen con los dedos, y además aportan calcio. Las de la sardina fresca sí pueden clavarse o atragantar, sobre todo la espina central, así que hay que retirarlas. Si cocinas sardinas frescas, límpialas bien o compra lomos ya limpios.

¿Qué pescado azul es mejor para perros?

La sardina y la caballa son las mejores opciones por precio, omega-3 y poco mercurio. El salmón también es excelente, aunque más caro. El atún, en cambio, mejor de forma ocasional por el mercurio, y nunca en aceite ni en conserva salada. Cualquier pescado, siempre cocinado o en lata al natural, y sin espinas sueltas.

La lista para la nevera

Los alimentos que tu perro puede comer, con moderación y nunca, en una sola hoja para imprimir.