Juguete casero · 5 min de lectura
Calendario de adviento casero para perros, con 24 premios hechos en casa
Lo esencial
- Bastan dos hueveras de cartón de 12, una caja con compartimentos o 24 bolsitas de tela o sobres de papel.
- El calendario va fuera de su alcance: lo abres tú y le das el premio, no lo destripa él.
- Nada de purpurina, grapas, cinta adhesiva ni espumillón: si se los traga pueden causar una obstrucción.
- Usa premios pequeños y secos, y rellénalo por semanas para que no se estropeen.
- El premio del día cuenta dentro del 10 % de calorías para golosinas: en perros pequeños, mejor medio.
Un calendario de adviento para perros es lo mismo que el de los niños, pero con un premio casero pequeño detrás de cada número del 1 al 24. Se hace en una tarde con dos hueveras de cartón, una caja o unas bolsitas de tela, y lo único que hay que cocinar es una tanda de galletas o de chips que ya tengas pensado hacer para estas fiestas.
Lo bonito no es tanto el premio como el rato: cada mañana de diciembre abres una casilla, le pides que se siente o que te dé la pata y se lo das. En una semana sabe perfectamente qué significa que te acerques al calendario. Aquí tienes cómo montarlo, qué premios aguantan bien, cómo encajar sus calorías en el día y qué materiales evitar para que la decoración no acabe en su estómago.
Qué necesitas y qué base elegir
Cualquier recipiente con 24 huecos que puedas numerar sirve. Las tres opciones más prácticas:
- Hueveras de cartón: dos de 12 huevos, pegadas por un lateral con cola blanca. Cada hueco es una casilla y la tapa se cierra sola. Es la opción más rápida.
- Caja de cartón con compartimentos: una caja de zapatos con separadores de cartón o una caja de botellas con su rejilla. Mejor no reutilizar cajas de bombones: huelen a chocolate y sus bandejas de plástico fino se rompen en trozos cortantes si las muerde.
- Bolsitas de tela o sobres de papel: 24 bolsitas de algodón o sobres de papel kraft colgados de una cuerda o de una rama con pinzas de madera. Quedan muy decorativos y las bolsitas se reutilizan cada año.
Para numerar, un rotulador o pintura acrílica ya seca. Para cerrar, solapas de papel metidas por dentro o cuerda de algodón con un nudo, mejor que celo o grapas.
Seguridad: el calendario no es un juguete
Un perro que huele 24 premios juntos va a intentar llegar a ellos. Si lo consigue, el problema no son solo las calorías: es todo lo que se traga con ellos.
- Fuera de su alcance. Cuélgalo en la parte alta de una puerta, en una estantería o en una pared por encima de la altura a la que llega de pie sobre las patas traseras. Ojo con los perros que se suben al sofá.
- Que no se coma el cartón. Un trozo pequeño no suele pasar de un susto, pero una huevera entera empapada puede formar una bola en el estómago. Si quieres que «abra» él su casilla, hazlo con una sola, en el suelo y contigo delante, y retira los trozos.
- Sin purpurina ni brillantina. Se pega a los premios y al hocico, y acaba tragada.
- Sin grapas, chinchetas ni clips. Una grapa tragada puede clavarse en la boca o en el tubo digestivo.
- Sin cinta, lazos ni espumillón. Las cintas y los hilos tragados se comportan como un cuerpo extraño lineal, una urgencia que suele acabar en el quirófano. Si ves un hilo colgando de su boca o de su ano, no tires de él: llama al veterinario.
- Sin pegamentos tóxicos ni pegamento expansivo. La cola blanca, bien seca, es suficiente.
- Sin chocolates de la familia cerca. Si en casa hay también un calendario de chocolate para los niños, ese debe estar todavía más alto que el suyo.
Si ha llegado al calendario y se ha comido varias casillas con su relleno, llama a tu veterinario. No intentes hacerle vomitar en casa.
Qué premios poner
Lo ideal son premios pequeños, secos y que no manchen, que aguanten unos días sin nevera. Estas recetas de la web funcionan bien:
- Galletas de Navidad de calabaza y avena, con cortador de estrella o de árbol.
- Galletas con forma de árbol de Navidad con espinacas.
- Chips de boniato bien crujientes.
- Chips de pera y manzana, de las más ligeras.
- Galletas de garbanzo y calabaza o galletas sin gluten de arroz y zanahoria, si no tolera el trigo.
- Corazón de pollo deshidratado o tiras de pollo en trocitos: le encantan, pero se guardan en la nevera.
- Para días señalados, un polvorón para perros, que es seco y aguanta en la casilla, o una pieza de turrón para perros o de trufas navideñas para perros, todos sin azúcar ni chocolate. El turrón y las trufas llevan plátano o requesón y no pueden estar fuera de la nevera: en su casilla pon solo un papelito con un dibujo y sácalos de la nevera al dárselos.
Mezclar dos o tres recetas hace que cada casilla sea una sorpresa. Evita los premios húmedos o con yogur y queso: en un calendario a temperatura ambiente se estropean en horas.
Un reparto para las cuatro semanas
| Días | Premio | Dónde guardarlo hasta el día |
|---|---|---|
| 1-7 | Galletas de Navidad o de árbol con espinacas | En el calendario: aguantan una semana bien secas |
| 8-14 | Chips de boniato o de pera y manzana | En el calendario, si están crujientes |
| 15-21 | Galletas de garbanzo o sin gluten | Congeladas y al calendario el domingo |
| 22-24 | Corazón de pollo, polvorón, turrón o trufa para perros | El polvorón, en el calendario; el corazón de pollo, el turrón y la trufa, en la nevera hasta el momento de dárselos |
Las calorías: el premio cuenta dentro del día
Los premios, sean caseros o no, no deberían pasar del 10 % de las calorías diarias. El del calendario entra en ese 10 %, no encima, y si ese día también hay premios de paseo o de adiestramiento, hay que repartir.
- Una galleta de Navidad para perros ronda las 17 kcal.
- Un perro de 5 kg tiene un margen de premios de unas 35-40 kcal al día: la galleta es casi la mitad. Para él, mejor media galleta o un premio más ligero, como los chips de pera y manzana (unas 5-6 kcal).
- Un perro de 10 kg tiene un margen de unas 60 kcal; uno de 30 kg, de unas 130 kcal. A partir de ahí, una galleta entera cabe sin problema.
Si tienes dudas con su ración, la calculadora de ración te da sus calorías diarias según su peso. En perros con sobrepeso, diabetes o pancreatitis, el calendario puede llevar trocitos de zanahoria cruda o de su propia comida: el ritual es lo que cuenta.
Cómo convertirlo en un juego
Abrir la casilla del día es una buena excusa para practicar algo. Pídele un «sienta», un «quieto» de unos segundos o que te mire antes de darle el premio. Si sabe hacer búsquedas, esconde el premio del día en una alfombra olfativa o debajo de uno de los vasos del juego de los vasos. Y si le gusta romper papel, el día 24 puedes envolver su premio en una caja sorpresa de cartón sin cinta ni grapas, siempre contigo delante.
Qué necesitas
- Dos hueveras de cartón de 12 huevos, una caja de cartón con 24 compartimentos, o 24 bolsitas de tela de algodón o sobres de papel kraft
- Cola blanca (solo si unes hueveras o separadores)
- Un rotulador o pintura acrílica para los números
- Cuerda de algodón y pinzas de madera, si eliges bolsitas o sobres
- Una tanda de premios caseros pequeños y secos: unas 30 piezas para tener repuesto
- Un bote hermético y bolsas de congelación para guardar los premios de las semanas siguientes
Paso a paso
Hornea los premios
Prepara una tanda de galletas o chips a finales de noviembre. Haz las piezas pequeñas, de unos 3-4 cm, o córtalas después: para un perro pequeño, mitades. Déjalas secar del todo antes de guardarlas.
Monta la base
Une las dos hueveras por un lateral con cola blanca y deja secar unas horas, o prepara la caja con separadores. Si usas bolsitas o sobres, átalos a la cuerda con un nudo o pinzas de madera, sin grapas ni celo.
Numera las casillas
Escribe los números del 1 al 24 con rotulador o pintura acrílica y deja secar del todo. Si quieres decorarlo, usa dibujos o sellos; nada de purpurina, pegatinas que se despeguen ni lazos.
Rellena la primera semana
Mete un premio en cada casilla del 1 al 7. El resto, guárdalo en un bote hermético o congelado, y rellena el calendario cada domingo con los de la semana siguiente.
Colócalo fuera de su alcance
Cuélgalo en la parte alta de una puerta o déjalo en una estantería a la que no llegue ni subiéndose a una silla o al sofá. Comprueba que no puede tirarlo de un salto ni a tirones.
Abre una casilla al día
A la misma hora cada día, abre la casilla, pídele algo sencillo y dale el premio. Descuenta esas calorías de su ración si ese día ha tenido más premios de la cuenta.
Recoge al terminar
Después del día 24, recicla el cartón y lava las bolsitas de tela para el año siguiente. Si sobran premios, congélalos y úsalos en enero.
Preguntas frecuentes
¿Qué se pone en un calendario de adviento para perros?
Un premio pequeño en cada casilla: galletas caseras, chips de boniato o de fruta deshidratada, o trocitos de carne seca. Lo mejor son premios secos que aguanten varios días sin nevera, sin azúcar, sal, chocolate ni pasas. Alterna dos o tres recetas para que cada día sea distinto y ajusta el tamaño al de tu perro.
¿Cuántas calorías puede tener cada premio del calendario?
Las suficientes para que, junto con el resto de premios del día, no pase del 10 % de sus calorías diarias. Para un perro de 5 kg son unas 35-40 kcal en total, así que un premio de 5-10 kcal es lo razonable. Para un perro de 20-30 kg, una galleta casera entera de unas 15-20 kcal no supone ningún problema.
¿Es peligroso que mi perro se coma el cartón del calendario?
Un trozo pequeño de cartón sin tinta suele pasar sin más, pero si se come una huevera entera o mucho cartón empapado puede tener vómitos o una obstrucción. Lo más peligroso son las grapas, la purpurina, las cintas y el espumillón. Pon el calendario fuera de su alcance y, si se ha comido mucho o algo de esto, llama al veterinario.
¿Cómo conservo 24 premios caseros sin que se estropeen?
Rellenando el calendario por semanas. Hornea toda la tanda, deja en el calendario solo los siete premios secos de la primera semana y congela el resto en bolsas. Cada domingo descongelas los siete siguientes. Los de carne deshidratada y los que llevan plátano o lácteos, como el turrón o las trufas para perros, se guardan en la nevera y se sacan justo al dárselos.
La lista para la nevera
Los alimentos que tu perro puede comer, con moderación y nunca, en una sola hoja para imprimir.